Archivos para enero 21st, 2009

enero 21, 2009

“The Missing Peace”

Apertura al público: viernes 30 enero 09

His Holiness the Dalai Lama, Kamataka, India, 1998.  © 1998 The Richard Avedon Foundation

His Holiness the Dalai Lama, Kamataka, India, 1998. © 1998 The Richard Avedon Foundation

70 creadores en torno al Dalai Lama

La exposición “The Missing Peace” inicia en enero su gira europea en Madrid, después de exhibirse por primera vez en Los Ángeles en 2006 y viajar a Nueva York, Chicago, Atlanta, San Francisco y Tokio.

Esta exposición de arte contemporáneo muestra los trabajos de 70 creadores de todo el mundo, inspirados en la figura del Dalai Lama y en todo lo que simboliza. Más allá de consideraciones religiosas o políticas, los artistas expresan en esta muestra las múltiples facetas de un líder espiritual, Premio Nobel de la Paz 1989, que ha recibido el reconocimiento internacional y se ha convertido en un personaje de dimensión ecuménica.

The Missing Peace cuenta con prestigiosos nombres del panorama artístico internacional como el escultor indio Anish Kapoor, el video-artista estadounidense Bill Viola, los fotógrafos Richard Avedon y Sebastio Salgado. Junto a ellos, Christo & Jeanne-Claude, las performer Marina Abramovic y Laurie Anderson; la artista conceptual, Jenny Holzer y el célebre compositor japonés Ryuichi Sakamoto, hasta completar una extensa nómina de creadores contemporáneos.

El visitante encontrará todas las manifestaciones de las artes plásticas (pintura, escultura, fotografía, grabado, etc), artes visuales (video-arte, arte digital, instalaciones) y música de vanguardia.

La paz como principio universal, junto al amor, el perdón, la felicidad o la comunión del ser humano con la naturaleza, son los temas que subyacen a la mayoría de las obras, realizadas ex profeso para la muestra.

Fundación Canal – Mateo Inurria, 2 (junto a Plaza
www.fundacioncanal.com

enero 21, 2009

Walker Evans

Del 15 de enero al 22 de marzo de 2009

©®Walker Evans

©®Walker Evans

Es un verdadero placer para mí escribir esta breve presentación a Walker Evans, primero de los proyectos de esta nueva iniciativa de la Fundación MAPFRE, consistente en reunir, exponer y publicar el mejor y más infl uyente material gráfi co de la historia de la fotografía.

Como conservador de Fotografías en el Metropolitan Museum of Art, y como principal responsable de la catalogación y salvaguarda de las fotografías, documentos y negativos del Walker Evans Archive, me honra poder contribuir en la coordinación y el desarrollo conceptualde esta muestra, que celebra el sensacional trabajo de un artista raramente expuesto de forma concluyente fuera de los Estados Unidos. Para ofrecer la debida introducción contextual a la fi gura de Walker Evans, la Fundación MAPFRE encargó a Jordan Bear, un joven investigador estadounidense residente en Nueva York, la redacción de una interpretación histórica de Walker Evans.

Bear ha pasado meses estudiando los materiales originales que componen el Archivo Walker Evans, en el Metropolitan Museum. No es usual que un artista de renombre, sea cuál sea su campo, legue toda su producción a la posteridad. Precisamente porque este es el caso de Walker Evans, podemos analizar la evolución de su pensamiento y trazar su desarrollo creativo con la máxima precisión. El estimulante ensayo de Jordan Bear se nutre generosamente del amplio archivo del artista y sirve como modesta biografía del mismo. No obstante, para quien desee profundizar en la biografía de Walker Evans, los organizadores de esta muestra sugieren la lectura de cualquiera de las dos biografías del artista publicadas hasta la fecha, ambas incluidas en la bibliografía redactada especialmente para esta publicación.

El catálogo también incluye un ensayo de Chema González, investigador, crítico y comisario independiente, que analiza la obra de Walker Evans y su evolución dentro del contexto de la historia de la fotografía, en concreto, y del arte del siglo XX, en general. En él, se profundiza en los debates estéticos y en la particular mirada de Evans -caracterizada por el rechazo de lo monumental, lo artístico y lo
comercial-, que encuentra la esencia de la sociedad norteamericana en la experiencia de lo cotidiano y la exploración de lo vernáculo, legando a las generaciones venideras un retrato anónimo y colectivo de esta sociedad a través de la fotografía.

La última (y única) retrospectiva de Walker Evans realizada en España tuvo lugar hace exactamente veinticinco años, en 1983-1984. Dicha muestra, que tuve la posibilidad de organizar junto a Vicent Todolí, director de la Tate Modern de Londres desde mayo de 2002, fue una de las primeras exposiciones monográfi cas de cierto relieve jamás dedicadas a la obra de un fotógrafo en España, y uno de los catalizadores del extenso aprecio por la fotografía que ha ido desarrollándose en el país durante las últimas tres décadas. Los pormenores acerca del cómo y el porqué de la exposición son uno de los temas que tratamos, Vicent Todolí y yo, en la conversación mantenida con motivo de esta publicación que se incluye tras el catálogo de obras. En nuestra conversación, celebrada en el despacho de Vicent Todolí en la Tate, hablamos extensamente de Evans y de sus proezas con la cámara, además de valorar algunos de los cambios
que han llevado a la fotografía a ocupar su destacado papel actual en la vanguardia artística.

Como director de la Tate Modern, un museo con una afluencia anual de visitantes que supera los cinco millones, Vicent Todolí es responsable de la adquisición y exposición de obras del arte moderno y contemporáneo internacional más puntero. En nuestra entrevista habla con franqueza sobre Jeff L. Rosenheim lo que signifi caron las fotografías de un artista enraizado en la cultura estadounidense de los años treinta para un incipiente comisario de arte e historiador español nacido en una explotación agraria en Palmera, una pequeña población situada 80 kilómetros al sur de Valencia.

A menudo se dice que uno no puede bañarse dos veces en el mismo río. Efectivamente, esta muestra difi ere en muchos aspectos sustanciales de aquella que dirigí junto a Vicent Todolí hace más de dos décadas. Mientras la exposición de 1983 mostraba únicamente copias realizadas por los responsables del legado del artista, tras la muerte de éste, a partir de negativos supervivientes, la muestra actual presenta, prácticamente en todos los casos, extraordinarios originales en gelatina de plata realizados o bien por
el propio artista o por algún colaborador bajo su supervisión directa. Quienes visiten esta exposición apreciarán cómo Evans cortaba sus negativos para llamar la atención sobre determinados detalles de sus composiciones; cómo, en algunos casos, ampliaba los negativos, mientras que, en otros, imprimía éstos por contacto, con películas de un tamaño que iba desde los 35 milímetros hasta las 8 x 10 pulgadas; o cómo seleccionaba y titulaba de forma distinta y deliberada diferentes copias de un mismo negativo. Mientras la muestra anterior ofrecía una introducción a un importante artista estadounidense prácticamente desconocido en España, esta exposición
amplía aquella premisa y, además de presentarnos a un maestro ya ampliamente conocido, nos muestra, y esto quizá sea lo más importante, una excepcional lección de virtuosismo.

Apoyándose exclusivamente en los fondos de la que sin duda es la principal colección particular de obras del fotógrafo, la exposición Walker Evans es una extraordinaria manera de inaugurar este nuevo proyecto de la Fundación MAPFRE, y sirve de muestra de la gran ambición que caracteriza su nuevo programa de fotografía. La exposición presenta fotografías excepcionales de todas las décadas en las que Evans trabajó detrás de la cámara, desde fi nales de los años veinte hasta comienzos de los setenta. La muestra se abre con una generosa selección de tempranas fotografías de la vida urbana en Nueva York, donde Evans empezaría a desarrollar su estilo documental, y se cierra con un elegante juego de las Polaroids en color de letreros y señales de tráfico representativas de la última etapa del artista.

©®Walker Evans

©®Walker Evans

Entre ambos, encontramos dramáticos estudios realizados en La Habana durante los últimos días de la brutal dictadura de Gerardo Machado; mordaces retratos de pasajeros del metro de Nueva York tomados con una cámara oculta; y excepcionales ejemplos de los reportajes fotográfi cos realizados por Evans durante los veinte años que trabajó para la revista Fortune.

Sin embargo, el núcleo de la exposición lo constituye la selección de más de treinta fotografías de 1935 y 1936. Durante esos años Evans

trabajó principalmente en el Sur de Estados Unidos, realizando unas fotografías que perduran como uno de los más asombrosos logros del arte del siglo xx. Podría decirse que el periodo más productivo de la carrera de Evans es aquél durante el que colaboró con el poeta James Agee en Let Us Now Praise Famous Men, el libro por excelencia sobre la Gran Depresión, que trata las vidas de tres familias de granjeros en Alabama, ofreciendo una compleja visión moral bajo la apariencia de un estudio de los arrendatarios dedicados al cultivo del algodón. Espero que estos retratos y estudios de interior, ahora icónicos, acompañados de imágenes arquitectónicas plasmadas a pie de calle y de retratos de ciudadanos captados en momentos de ensimismamiento, temáticas que acapararían el interés de Evans durante toda su carrera, capten un nuevo público para Walker Evans, tanto en España como en cualquier otro lugar al que viajen esta exposición y su catálogo.

La exposición Walker Evans no habría sido posiblesin el generoso esfuerzo de Pablo Jiménez Burillo y de todos los miembros del equipo de la Fundación MAPFRE, que se han entregado en la organización de esta soberbia exposición y la publicación del catálogo que acompaña. Mención especial merece Carlos Gollonet, coordinador del nuevo programa de fotografía de la Fundación MAPFRE.

Su tenacidad y dedicación a este proyecto, durante más de cinco años, así como su amistad, consiguieron que esta exposición pasara de ser un sueño a convertirse en realidad. No obstante, la exposición nunca hubiera sido posible sin las imágenes. De ahí que quiera expresar nuestro más sincero agradecimiento al coleccionista que, tan generosamente, ha prestado todas las fotografías de la exposición, y que ha preferido mantenerse en el anonimato.

Queremos que sepas que compartiendo tu colección con la Fundación MAPFRE has ayudado a impulsar el legado de Walker Evans y que, al hacerlo, has enriquecido enormemente el mundo del arte. Todos los que asistan a esta exposición, ya sean artistas emergentes, experimentados amantes del arte, historiadores, coleccionistas, poetas, cineastas o, por supuesto, el público en general, están en deuda contigo.

Muchas gracias y tight lines…

Presentación: Jeff L. Rosenheim

Walker Evans: en el reino de lo cotidiano: Jordan Bear

Walker Evans y la invención del estilo documental: Chema González

Fundación Mapfre – Avda. General Perón, 40. Madrid 28020

www.exposicionesmapfrearte.com

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