La exposición se prolonga hasta el próximo 15 de Julio, os recomiendo que paséis a verla.

Reconocemos lo cotidiano por vivido y no vemos los cambios que el tiempo produce en ello. El cambio se produce segundo a segundo y eso lo hace imperceptible para que la memoria lo registre.
Cuando ocurre lo irremediable y dejamos de ver aquello que antes era lo habitual, perdemos dichos contornos. No en un primer momento pero cuando el tiempo se dilata la memoria se vuelve frágil y le cuesta reconocer aquello que antes le era fácil.
Como el agua la memoria forma o desdibuja, ahora borrosa/velada antes perfectamente visible… y en un espacio breve o extenso de tiempo, volvemos a reconocer aquello que por necesidad o casualidad nos topamos de nuevo.
Galería Standarte – C/ Padilla, 1 – Madrid




