Archivos para julio 25th, 2011

julio 25, 2011

LA CIUDAD MAGNÍFICA
ALFONSO DE LA TORRE

23/06/2011 – 18/09/2011

©Vincenzo Castella,Rotterdam Architecture buildings, 2002.

©Vincenzo Castella,Rotterdam Architecture buildings, 2002.

Era una ciudad magnífica -un modelo de temporada (…)
André Breton y Paul Eluard, “Dictionnaire abregé du surréalisme”, Galerie Beaux Arts, Paris, 1938.
Edición española de Ediciones Siruela, Madrid, 2003, pp. 29 y 30.
La voz « ciudad » aparece firmada por Georges Hugnet.

Bienvenidas las imágenes de la ciudad al mundo del arte: los callejones y escaparates, cabarés y plazas, nieve y lluvia bañando el adoquín, el mundo en suspensión retratado por Eugène Atget. Los carteles luminosos de “Mazda” sobre los grandes bulevares parisinos, vistos por Jacques-André Boiffard para “Nadja” (1929).

¡ Bienvenidos edificios, calles, comercios, vehículos y peatones, tránsito, farolas y neones -qué conmoción a Tristan Tzara-, luces de la ciudad…pasen a la cirlotiana pizarra de la noche !.

La errancia, decía Breton, no es inútil, y vagar por las calles, con la vista despierta, es un acto del arte.

Encuentro con las luces bonaerenses de Horacio Coppola, mas también las calles oscuras, susurrantes, pareciere que en territorio de nadie, vistas por Brassaï o Edward Steichen.

Nieve, en la Quinta Avenida, retrató Alfred Stieglitz. Locura de la música de los tranvías transitando con su música chirriante, días y tardes ebrias de gin, llameantes de electricidad, que cantara Apollinaire .

Nuevo siglo: la vida moderna había llegado y la ciudad era un lugar maravilloso, centro de la perpetua diversión, el espacio “où l’on ne s’ennuie pas” .

Promisorio símbolo y espejo de la modernidad, sería Balzac, en “Las ilusiones perdidas”, quien vaticinaría que este espacio nuevo encarnaría los tiempos que llegaban. Mas también lo auguraron Gustave Flaubert, en “Bouvard y Peuchet” o el flâneur Baudelaire.“Todo para mí -escribirá éste en “Le Cygne”- se convierte en alegoría”: era el viaje al fondo de lo desconocido para descubrir lo nuevo.

Picasso fue uno de los artistas que comprendieron primero que la gran urbe era el nuevo mundo, trasladándose a Paris según se iniciaba el siglo veinte, mas también Louis Aragon lo constataría en “Le Paysan de Paris”; Walter Benjamin en los “Pasajes”; Louis Ferdinand Celine en su “Viaje al fin de la noche”.

A partir de este momento, la belleza, con sus cánones tradicionales, no sería. Al menos no existiría como había venido siendo concebida.

Esto es, no sería la belleza única y absoluta, la transitada por la luz plácida de las bellas historias del arte. Y es que signo de la modernidad manifestado en el inicio del siglo pasado era la posibilidad de extraer belleza, -la stendhaliana promesa de felicidad-, de la realidad agitada.
Baudelaire lo explicará también con precisión: el artista moderno tendrá la facultad de descubrir, en el páramo confuso de la gran ciudad, una belleza distinta no revelada hasta entonces. A un tiempo nuevo le correspondería pues un arte también distinto. Emulando el collage, los nuevos artistas visuales consideran ha llegado la hora de jugar con los fragmentos rotos, un tiempo pleno de experiencias vertiginosas que vindican un cierto relativismo estético, la extrañeza de lo bello hallado en los lugares más sorprendentes.

Los artistas, en especial los ungidos por la fe surrealista, cantan a la ciudad tal el lugar ecléctico en el que es posible, al fin, tentar desvelar la vida. Emblema y paradoja de un mundo tan fascinado como desencantado, un mundo moderno y promisorio inundado por constelaciones de signos, fragmentario, un universo donde perderse entre el brillo y el tedio, entre la luz y las tinieblas de la moda y la prensa o el coleccionismo y el teatro.

Desde la confesada lectura de Aragon, Benjamin promueve una nueva “lectura” de la ciudad. Ésta se extiende como un ignoto texto a descifrar debiendo incorporar para ello todos los elementos que en muchas ocasiones han quedado marginados, lo que él a veces mencionó como un harapo o desecho visual. Son desvelados para el arte lugares que hasta la fecha no habían sido su objeto: los pasajes comerciales y los escaparates entre ellos, los graffitis y las guías turísticas. Es la búsqueda, escribe, de esos últimos parajes del flâneur…. La voz “Ciudad” se integra en el diccionario surrealista de Breton-Eluard. Dixit Georges Hugnet, el collagista urbanita: “era una ciudad magnífica -un modelo de temporada-” . Voz “ciudad”, inmediata predecesora de “collage” que suscribe Max Ernst: “es algo así como la alquimia de la imagen visual. El milagro de la transfiguración total de los seres y de los objetos (…)” .

PILAR CITOLER
La colección de Pilar Citoler (Zaragoza, 1937) se ha especializado en fotografía y vídeo contemporáneo dando así nombre el Premio Internacional de Fotografía Contemporánea convocado por un conjunto de instituciones cordobesas impulosado por la Universidad de esta ciudad. A la par dicho Premio edita una colección de monografías sobre fotografía bajo el título “El ojo que ves” (www.premiopilarcitoler.es).
Han sido numerosas las exposiciones promovidas, de modo específico, en torno a su colección fotográfica, siendo preciso destacar, entre otras: “El ojo que ves” (Córdoba, 2007); “La ilimitada energía del paisaje” (Monasterio de San Juan de la Peña, 2008) o “Modernstarts” (Córdoba, 2009). Colabora también con el Concurso Internacional de la Alliance Française.
Pilar Citoler recibió en 2005 el Premio ARCO al coleccionismo privado en España y en diciembre de 2007 la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Pertenece al Patronato del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que presidió entre 2007 y 2010. En 2008 participó, en el Centro Andaluz de Fotografía, en el Encuentro Internacional de Centros de Fotografía.

Centro Andaluz de la Fotografía. C/. Pintor Díaz Molina, 9. 04002-Almería

julio 25, 2011

RODNEY SMITH

“The End”
Del 18 de mayo al 19 de junio de 2011
©Rodney Smith

©Rodney Smith

El fotógrafo Rodney Smith presenta la exposición “The End”, la obra recoge los trabajos que el prestigioso fotógrafo norteamericano ha realizado en los últimos 20 años.

Una colección de contenido sutilmente surreal. Sin duda, la calidad técnica y la temática de las imágénes creadas por este artista le han permitido situarse en un lugar de privilegio dentro del panorama fotográfico de nuestros días.

Rodney Smith, que estudió fotografía en la Universidad de Yale en los años 70 del pasado siglo bajo la tutela del célebre Walker Evans, ha desarrollado una amplia y variada labor como fotógrafo y también como docente. En la actualidad enseña fotografía en la ciudad norteamericana de Santa Fe, Nuevo México. La original creatividad de su trabajo ha sido reconocida con numerosos premios. Está considerado internacionalmente como uno de los mejores practicantes contemporáneos de la fotografía en blanco y negro, aunque también realiza imágenes en color. La crítica ha subrayado el carácter surreal y onírico de muchas de sus fotografías.

De su valía como fotógrafo profesional dan buena prueba una trayectoria en la que hay que recordar que ha hecho trabajos para empresas como American Express, BMW, Starbucks, Merril Lynch, Morgan Stanley y Visa; para entidades como la Bolsa o el ballet de Nueva York. También ha realizado fotografías para revistas como “The New York Times Magazine”, “Vanity Fair” o “Esquire” y para marcas de moda como Ralph Lauren.

Su obra se ha expuesto en importantes galerías y museos, fundamentalmente norteamericanos. En 1975 recibió una beca de investigación de la Jerusalem Foundation. El fruto de su estancia en Israel fue su primer libro de fotografía: “In The Land of Light”, publicado en 1983. Diez años después publicó su segundo libro, “The Hat Book”; en 2005, el tercero, “The Book of Books”. Finalmente, en otoño de 2009, se editaría su cuarto volumen: “The End”.

Rodney Smith se licenció en 1970 en la Universidad de Virginia y recibió la licenciatura en teología de la Universidad de Yale en 1973. Durante su estancia en Yale estudió fotografía tutoriado por Walker Evans. El señor Smith actualmente enseña en Los talleres fotográficos de Santa Fe en Nuevo Mejico. A su experiencia docente también hay que añadir el puesto de profesor adjunto en Yale. Ha hecho encargos para las empresas como: La bolsa de Nueva York, American Express, BMW, MCI Worldcom, El balet de Nueva York, Starbucks, Merrill Lynch, Morgan Stanly y Visa. Sus clientes editoriales incluyen: The New York Times Magazine, Vanity Fair, W Magazine, Esquire, New York Magazine, Elegant Bride y Conde Nast Portofolio. Sus clients del mundo de la moda incluyen a nombres como: Ralph Lauren, Neiman Marcus, Ellen Tracy, Bergdorf Goodman y Saks Fifth Avenue. Ha ganado numerosos premios y concursos fotográficos.

Las galerias como Gallerie Zur Stockeregg, The Witkin Gallery, Robert Klein Gallery, Fahey Klein Gallery, Catherine Edelman Gallery, Jackson Fine Art y John Cleary Gallery han albergado la obra del Sr. Smith.

El Museo de Bellas Artes de Boston, La Galería Universitaria de artes de Yale, el Museo de Artes de Philadelphia y el Museo de Bellas Artes de Huston, entre otros han reunido su obra. En 1975 recibió la Beca de Investigación de La Fundación Jerusalem, lo cual le llevó a Jerusalem durante tres meses. El fruto de su estancia allí fue su primer libro In The Land of Light ( En la tierra de la luz) publicado por la compañía Houghton-Mifflin en 1983. La editorial Doubleday pubicó sus segundo libro, The Hat Book en 1993. En 2005, el señor Smith publicó su tercer libro, The Book of Books (El libro de los libros). La publicación de su cuarto libro The End (El fin) está prevista para el otoño del 2009. Vive con su mujer e hija en Snedens Landing, en la orilla del río Hudson cerca de Nueva York.

Spectrum Sotos

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 311 seguidores