Archivos para septiembre 8th, 2011

septiembre 8, 2011

Real Sociedad Fotográfica

Real Sociedad fotográfica. Concursos sociales

El próximo lunes 12 a las 20:00 horas se inaugura en la sala de exposiciones la Real Sociedad Fotográfica la exposición colectiva “Mejores fotografías de los concursos sociales 2010-2011”

 Se trata de una selección de fotografías escogidas de entre las finalistas de los concursos sociales, presentadas por los socios de la RSF durante la temporada 2010-2011. Entre ellas, están las tres mejores en la blanco y negro y las tres mejores en color (más una mención especial), elegidas por Alejandro Lamas, Angel Sanz y Antonio Olazábal en la final del pasado mes de junio. Además, se realizará una proyección todas las finalistas.

Real Sociedad Fotográfica
Calle de los Tres Peces 2

28012 – Madrid

septiembre 8, 2011

Susana Girón. Migrations and Nomadic living

Este año la fotógrafa española Susana Girón estará presente en el festival fotográfico Backlight Photofestival 2011 en Finlandia, que se inaugurará el próximo 16 de Septiembre en Tampere.

La serie que presenta en esta ocasión es “Migrations and Nomadic living”

Susana Girón

©®Susana Girón

www.backlight.fi

Susana Girón

Madrid, 1975

De origen granadino, se licenció en Educación Física (INEF). Años más tarde se graduó en Fotografía y Artes Visuales en la Universidad Miguel Hernández de Elche.

Dotada de un gran espíritu aventurero, comenzó a trabajar en la fotografía de viajes, para experimentar posteriormente con el lenguaje documental y el fotoperiodismo, campo en el que trabaja desde 2005.
Sus proyectos se hilvanan en forma de historias que suelen hablar de lo cotidiano. La memoria, el tiempo, la identidad de los lugares que fotografía, las emociones, los recuerdos, las raíces culturales y la fragilidad de este universo íntimo de vivencias articulan su personalísima narrativa visual.

Sus trabajos se basan en la creación de historias fotográficas afrontando temas generalmente fuera del foco de la actualidad, aunque muy vigentes en la problemática social, donde prima el argumento y la emoción que esconde una imagen y su conjunto, antes que el rito evidente. Su iconografía invita a la reflexión, a las segundas lecturas, donde suele aparecer algo inesperado que anima a seguir descubriendo. Con su personal técnica favorece al diálogo de emociones que nos ayudan a reconocernos como propios en lugares o situaciones que, a priori, no nos pertenecen. La inmigración, la mujer o los conflictos culturales han sido las últimas temáticas sobre las que han versado sus proyectos más íntimos.

En los últimos años ha recibido varios premios y nominaciones, entre los que destacan el premio de honor del certamen Nacional Fernando Quiñones, la beca fotográfica que concede la Universidad Miguel Hernández por su proyecto Legados, o la nominación del Festival Internacional de Fotoperiodismo Ciudad de Gijón 2010, por este mismo trabajo.

Su serie sobre Leproserías en la ciudad de Mumbai (India), que realizó en colaboración con la Fundación ANESVAD, fue reconocida en el Certamen Internacional de Fotografía Solidaria que cada año convoca el Ayuntamiento de Arganda del Rey.

Entre sus exposiciones individuales destacan las del Festival Fotoencuentros – Fundación CajaMurcia 2010, Festival Internacional de los Encontros da Imagem 2009 de Braga (Portugal), o más recientemente para el Gobierno de Navarra en la Galería Contraluz de Pamplona. También ha expuesto en salas de París o Madrid, en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid o en el Museo del Traje, en una exposición colectiva organizada por el Ministerio de Cultura, bajo la temática de la cultura popular española.
Sus imágenes se han publicado en medios como ABC, El Mundo, El País Digital, Art Kunsmagazine, Campo Base, Rutas del Mudo o Digital Foto, e ilustran asiduamente a un amplio abanico de medios nacionales e internacionales.
La editorial ARTUAL publicó recientemente su primera obra fotográfica titulada Legados: Generaciones en tránsito.

Desde Mayo de 2010 colabora como fotógrafa freelance para la agencia estadounidense POLARIS IMAGES, cubriendo noticias y algunos eventos especiales en España.

Desde 2010 está dedicada, junto con un grupo selecto de fotógrafos, a la creación de una nueva agencia de fotografía documental, que tendrá sede en Sevilla.

Completa su labor profesional con la impartición de cursos y conferencias, para la Escuela de Fotografía Ultravioleta o la Junta de Andalucía entre otros. En septiembre de 2011, su trabajo sobre inmigrantes en Londres, ha sido seleccionado y expuesto individualmente en el prestigioso Backlight Festival de Tampere (Finlandia).

 

septiembre 8, 2011

“Pixação Sao Paulo”

 

Inauguración, jueves 15 de Septiembre a partir de las 17:00 hrs

Exposición del 15 de Septiembre  al 14 de Octubre de 2011

David Armengo

La cultura oficial siempre ha creado – y creará – movimientos de resistencia y liberación de aquello hegemónico y estandarizado. Estrategias de oposición a la norma que, desde lecturas subversivas y marginales, exploran otros modos de entender la realidad desde la práctica artística. Una actitud voluntaria por situarse al margen de lo aceptado – incluso de lo permitido -que da lugar a infinitud de contextos creativos de baja incidencia que, precisamente, sustentan su existencia a través de la reivindicación de unos ideales propios y contrarios a dicha oficialidad.

La obra de Raúl Díaz Reyes (Madrid, 1977) siempre se ha manifestado receptiva y próxima a ciertas producciones que podrían ser definidas como marginales: el cómic underground, la ciencia ficción, la ufología, el simbolismo o el outsider art. Un cúmulo de referentes que, a través del dibujo (su principal herramienta de trabajo) le han llevado a la confección de un imaginario anómalo y particular poblado de personajes delirantes que cuestionan sin tapujos los límites entre la realidad y la ficción.

 No es de extrañar pues que, tras varias residencias en Brasil, y concretamente en Sao Paulo, el artista centre sus investigaciones actuales en el fenómeno del pixação; una peculiar derivación del graffiti convencional que, desde los años ochenta del siglo XX, supone en la ciudad una auténtica revolución contracultural. Un acto clandestino y genuino (no existe en otros lugares del mundo) que ha ido transformando y resignificando el paisaje urbano a base de grafismos, textos y símbolos aplicados sobre las fachadas de los rascacielos de Sao Paulo, siempre en un intento eufórico por coronar los espacios más altos e inaccesibles de la urbe.

En este sentido, varios son los motivos que condicionan la inmersión conceptual y formal de Raúl Díaz Reyes en el submundo del Pixo, todos ellos ajenos a cualquier connotación folclórica y/o turística. En primer lugar su identidad tipográfica por encima de valores estéticos o visuales (principal diferencia entre el pixação brasileño y el graffiti de herencia neoyorquina), puesto que dicho registro se erige como un sistema de escritura simbólica en vertical; o más bien, como una grafía autónoma dotada de un alfabeto propio y singular. En segundo lugar, su estructura de riesgo e ilegalidad: las crews o bandas de pixadores compiten para ocupar los lugares más elevados y emblemáticos de la ciudad, arriesgando sus vidas y apostando así por un sistema de lucha indirecta contra un poder oficial que oprime a gran parte de la población. Por último, su tensa e incómoda relación con el arte “convencional” (aquel que entra dentro de museos, galerías y centros de arte). Una relación de amor-odio que, progresivamente, avanza hacia que el pixação sea valorado (y absorbido) por los espacios oficiales del arte. Un hecho que, pese a legitimarlo artísticamente, desdibuja y traiciona a su vez sus ideales fundamentales: la protesta desde los márgenes.

 Para su primera exposición individual en la galería José Robles de Madrid, Raúl Díaz Reyes exhibe una colección de dibujos realizados en Sao Paulo en los que su cosmogonía habitual – personajes grotescos y extraordinarios tales como alienígenas paródicos, monstruos de serie B, animales épicos, iconos populares (desde Elvis Presley a Sufjans Stevens) o algún que otro autorretrato atípico – convive con la intervención gráfica sobre el papel de un grupo de pixadores. Un diálogo visual al mismo nivel (casi como si el dibujo no pudiera existir sin la textualidad del pixo, y viceversa) que otorga a su obra una nueva dimensión semiótica. Un sistema alterado de relaciones perceptivas en el que, pese al cripticismo textual del pixaçao y a la extrañeza figurativa que destilan sus dibujos, nos brinda una sensación de perplejidad que, próxima al jeroglífico, no puede más que atraparnos y seducirnos a través de un mensaje único y consensuado.

 Por último, y más allá de un interés estrictamente documental, Raúl Díaz Reyes incorpora en la muestra una serie de fotografías y un video en los que, además de imágenes de diferentes edificios de Sao Paulo intervenidos por pixadores furtivos, podemos ver a una crew manipulando libremente los dibujos del artista en su estudio. Un archivo de importancia secundaria dentro de la exposición pero que deviene fundamental para aproximarse a los procesos y dinámicas de trabajo desarrollados durante su estancia en Brasil.

 En definitiva, Pixação Sao Paulo supone un ejercicio de adaptación y traducción a la sala de exposiciones de la fructífera complicidad entre el modo de entender el dibujo de Raúl Díaz Reyes y la cultura subversiva y combativa del pixação. Un encuentro afortunado entre dos posiciones distintas en forma pero similares en contenido: marginalidad, resistencia y oposición a lo normativo. Tres principios básicos para el pixador; tres principios básicos para el artista.Raúl Díaz Reyes (1977) vive y trabaja en Madrid. Ha recibido importantes becas internacionales en España, Brasil o Alemania como la de Movilidad Internacional de Matadero, Madrid, la de Hangar Centro de Producción de Artes Visuales , la de la Fundación Joan Miró, la de Ayudas a la Producción de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid o la de la Druckwerkstatt Bentlage Foundation. Recientemente ha obtenido la FAAP International Artisitc Residecy en Sao Paulo, Brasil, donde estará trabajando a finales de año y donde realizará una exposición individual en la Emma Thomas Gallery.

Este proyecto ha sido realizado gracias al programa de becas de Hangar Centro de Producción de Artes Visuales y Casa das Caldeiras de Sao Paulo, contando con el apoyo de Residencias en Red de Iberoamérica.

David Armengol

 

La cultura oficial siempre ha creado – y creará – movimientos de resistencia y liberación de aquello hegemónico y estandarizado. Estrategias de oposición a la norma que, desde lecturas subversivas y marginales, exploran otros modos de entender la realidad desde la práctica artística. Una actitud voluntaria por situarse al margen de lo aceptado – incluso de lo permitido -que da lugar a infinitud de contextos creativos de baja incidencia que, precisamente, sustentan su existencia a través de la reivindicación de unos ideales propios y contrarios a dicha oficialidad.

 

La obra de Raúl Díaz Reyes (Madrid, 1977) siempre se ha manifestado receptiva y próxima a ciertas producciones que podrían ser definidas como marginales: el cómic underground, la ciencia ficción, la ufología, el simbolismo o el outsider art. Un cúmulo de referentes que, a través del dibujo (su principal herramienta de trabajo) le han llevado a la confección de un imaginario anómalo y particular poblado de personajes delirantes que cuestionan sin tapujos los límites entre la realidad y la ficción.

 

No es de extrañar pues que, tras varias residencias en Brasil, y concretamente en Sao Paulo, el artista centre sus investigaciones actuales en el fenómeno del pixação; una peculiar derivación del graffiti convencional que, desde los años ochenta del siglo XX, supone en la ciudad una auténtica revolución contracultural. Un acto clandestino y genuino (no existe en otros lugares del mundo) que ha ido transformando y resignificando el paisaje urbano a base de grafismos, textos y símbolos aplicados sobre las fachadas de los rascacielos de Sao Paulo, siempre en un intento eufórico por coronar los espacios más altos e inaccesibles de la urbe.

 

En este sentido, varios son los motivos que condicionan la inmersión conceptual y formal de Raúl Díaz Reyes en el submundo del Pixo, todos ellos ajenos a cualquier connotación folclórica y/o turística. En primer lugar su identidad tipográfica por encima de valores estéticos o visuales (principal diferencia entre el pixação brasileño y el graffiti de herencia neoyorquina), puesto que dicho registro se erige como un sistema de escritura simbólica en vertical; o más bien, como una grafía autónoma dotada de un alfabeto propio y singular. En segundo lugar, su estructura de riesgo e ilegalidad: las crews o bandas de pixadores compiten para ocupar los lugares más elevados y emblemáticos de la ciudad, arriesgando sus vidas y apostando así por un sistema de lucha indirecta contra un poder oficial que oprime a gran parte de la población. Por último, su tensa e incómoda relación con el arte “convencional” (aquel que entra dentro de museos, galerías y centros de arte). Una relación de amor-odio que, progresivamente, avanza hacia que el pixação sea valorado (y absorbido) por los espacios oficiales del arte. Un hecho que, pese a legitimarlo artísticamente, desdibuja y traiciona a su vez sus ideales fundamentales: la protesta desde los márgenes.  

 

Para su primera exposición individual en la galería José Robles de Madrid, Raúl Díaz Reyes exhibe una colección de dibujos realizados en Sao Paulo en los que su cosmogonía habitual – personajes grotescos y extraordinarios tales como alienígenas paródicos, monstruos de serie B, animales épicos, iconos populares (desde Elvis Presley a Sufjans Stevens) o algún que otro autorretrato atípico – convive con la intervención gráfica sobre el papel de un grupo de pixadores. Un diálogo visual al mismo nivel (casi como si el dibujo no pudiera existir sin la textualidad del pixo, y viceversa) que otorga a su obra una nueva dimensión semiótica. Un sistema alterado de relaciones perceptivas en el que, pese al cripticismo textual del pixaçao y a la extrañeza figurativa que destilan sus dibujos, nos brinda una sensación de perplejidad que, próxima al jeroglífico, no puede más que atraparnos y seducirnos a través de un mensaje único y consensuado.

 

Por último, y más allá de un interés estrictamente documental, Raúl Díaz Reyes incorpora en la muestra una serie de fotografías y un video en los que, además de imágenes de diferentes edificios de Sao Paulo intervenidos por pixadores furtivos, podemos ver a una crew manipulando libremente los dibujos del artista en su estudio. Un archivo de importancia secundaria dentro de la exposición pero que deviene fundamental para aproximarse a los procesos y dinámicas de trabajo desarrollados durante su estancia en Brasil.

 

En definitiva, Pixação Sao Paulo supone un ejercicio de adaptación y traducción a la sala de exposiciones de la fructífera complicidad entre el modo de entender el dibujo de Raúl Díaz Reyes y la cultura subversiva y combativa del pixação. Un encuentro afortunado entre dos posiciones distintas en forma pero similares en contenido: marginalidad, resistencia y oposición a lo normativo. Tres principios básicos para el pixador; tres principios básicos para el artista.

 

 

Raúl Díaz Reyes (1977) vive y trabaja en Madrid. Ha recibido importantes becas internacionales en España, Brasil o Alemania como la de Movilidad Internacional de Matadero, Madrid, la de Hangar Centro de Producción de Artes Visuales , la de la Fundación Joan Miró, la de Ayudas a la Producción de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid o la de la Druckwerkstatt Bentlage Foundation. Recientemente ha obtenido la FAAP International Artisitc Residecy en Sao Paulo, Brasil, donde estará trabajando a finales de año y donde realizará una exposición individual en la Emma Thomas Gallery.

 

Este proyecto ha sido realizado gracias al programa de becas de Hangar Centro de Producción de Artes Visuales y Casa das Caldeiras de Sao Paulo, contando con el apoyo de Residencias en Red de Iberoamérica.

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