Archivos para octubre 31st, 2011

octubre 31, 2011

Nacho Romero y Ángel Cordero

PRISIÓN SIN PRESOS, PRESOS SIN PRISIÓN

Cuando se entra en una cárcel resulta complicado dejar todos nuestros prejuicios en la puerta. Uno se adentra en ese espacio, tan conocido virtualmente, con todos los sentidos alerta;  como buscando todo aquello que nos han contado o que se ha visto mil veces en imágenes.  En seguida comenzamos a reconocer  mobiliario, utensilios y estancias.  Al final, casi podríamos rehacer horarios, concebir actividades o discernir aconteceres.

Y es que todas las cárceles se parecen y sus similitudes forman la materia prima de nuestras reconstrucciones. A fin de cuentas, toda prisión asienta su función represiva en una mera cuestión de densidad espacio-temporal. Se reduce el espacio vital del ser humano y así el tiempo le resultará tan inmenso y ralentizado que no será  capaz de manejarlo. Se arman así estructuras que condicionan decisivamente espacios, usos y conductas.

Pero lo que nunca se podrá sustituir son las vivencias acaecidas dentro de estos recintos. Tan especiales como la atmósfera en que se desenvuelven: olores, sonidos, colores,  silencios,  luces, sombras, presentimientos…  Las huellas que al final permanecen en la memoria y modelan conducta, pensamiento y hasta el propio cuerpo.

La Prisión Provincial de Coruña cesó en sus funciones a comienzos de 2010 y entonces pudimos recorrerla y fotografiarla.  Días después tuvimos la suerte conocer a un puñado de sus  últimos moradores.   Mantuvimos con ellos varios encuentros reveladores que dieron vida a nuestras fotos de la Cárcel. De sus comentarios, recuerdos, imágenes e impresiones nació  esta exposición.  Queríamos aventar recuerdos con sus propias palabras;  mostrar el momento actual de estas personas y espacios luego de hollarse mutuamente durante años, más de veinte en algunos casos.

El fotógrafo no puede ser objetivo por más que lo intente pues sus  imágenes invitan  y animan constantemente a la reflexión.  Por ello pensamos en ofrecer  un recorrido por una cárcel sin futuro claro pero con un pasado aún presente en quienes la vivieron; una prisión sin presos  que muestra cómo el espacio modela al ser humano que lo habita obligado y viceversa.  Una reflexión sobre las huellas del encierro en seres y enseres.

 Frases de los antiguos reclusos

 “Conseguíamos que nuestros familiares y amigos nos pasaran naranjas a las que les habían metido ginebra y ron con jeringuillas. Esos eran nuestros cubatas”.

 “En uno de los patios sentíamos con más intensidad nuestra  condición de presos. Y nos animábamos con consignas como: “En el valle de la muerte,  gloria a los vencidos”

 “Imagina estar encerrado en el baño de tu casa: sabes que tu gente está ahí fuera,  cerca,  pero no a tu alcance. Piensas constantemente qué haces dentro y qué hacen sin ti fuera”.

 “Allí dentro es muy fácil perder  la noción del   tiempo y sobre todo es muy difícil tener claro lo que  se puede hacer con todo el que dispones”.

 “En la cárcel comencé a leer.  Leía todo lo que caía en mis manos.  El libro con el que más cómodo me sentí en una celda fue “El Quijote”.

  “Cuando entré,  apenas se encontraba droga en la cárcel,  los delitos eran sencillos y había algo de honor en nuestro comportamiento . Cuando salí,  entraba gente cuyos delitos apenas comprendía, cada uno iba a lo suyo y había  más droga que en la calle”.

 “Éramos muy pocas en comparación con los hombres. Quizá por eso apenas se organizaban actividades para nosotras. Nuestra convivencia era muy problemática. Sencillamente no tengo ningún buen recuerdo de la cárcel”

 “Muchos de los que llegaban aquí procedían de familias con graves problemas. Parecían destinados a acabar en sitios como éste. Pero la cárcel no arregla familias”

 “Mejor olvidar. Recordar lo pasado en esta cárcel sería como robarnos a nosotros mismos lo que nos queda de vida.”

 Museo Municipal de Ourense

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