Fazal Sheikh

FUNDACIÓN MAPFRE tiene previsto presentar, por primera vez en España, una exposición retrospectiva del fotógrafo americano Fazal Sheikh que se convertirá en la muestra más grande e importante realizada hasta el momento por ningún museo internacional.

 ©®Fazal Sheikh

©®Fazal Sheikh


Fazal Sheikh
(Nueva York, 1965) es un fotógrafo documentalista que busca reflejar la realidad que viven y sufren diferentes comunidades de desfavorecidos en el Tercer Mundo. En un principio centró su atención en refugiados de distintas partes del mundo, personas que se han visto obligados a abandonar sus tierras para huir de guerras y matanzas. Con los años abrió su campo de interés y empezó a retratar mujeres indias que por el mero hecho de serlo están desposeídas de todo derecho, autonomía, libertad para sobrellevar una vida sencilla y presentó la dura realidad en la que se encuentran las viudas en este país.

Sheikh personaliza los conflictos y los narra a través del rostro de sus protagonistas. Él busca representar a sus retratados con plena dignidad y serenidad, como personas y no como estigmas de aquello de que han sido víctimas. Para ello, se acerca a ellos y pide su colaboración, consigue que confíen en él para que posen tranquilamente ante la cámara. Él pasa tiempo con ellos, los escucha y en ese momento surgen sus retratos. Sus protagonistas posan relajadamente ante a la cámara, de manera frontal, sobre sencillos fondos que hacen que toda la atención de espectador se detenga en el retratado.

Sheikh cuida enormemente la composición, los contrastes de blancos y negros que resultan ser de extremada belleza. Sus retratos tienen mucho de la perfección formal del emblemático fotógrafo alemán August Sander (1876-1964) quien logró documentar tras un trabajo exhaustivo las distintas tipologías humanas y laborables de la República de Weimar.

Con los años, su aproximación a estas realidades ha evolucionado. Sus retratos se vuelven primerísimos planos en los que el rostro ocupa prácticamente la totalidad de la superficie. Parece sentir una mayor confianza y seguridad que le permite aproximarse a ellos hasta el punto de que en muchos, la cercanía y la nitidez son tales que el propio artista aparece reflejado en las pupilas de los retratados. La mirada del retratado se encuentra serenamente con la del artista, y posteriormente con la del espectador. Pero Fazal Sheikh mantiene que esta confrontación no pretende despertar sentimientos de culpabilidad, con ella no ostenta hacer cambiar el mundo como buscaban antiguamente los fotógrafos documentalistas de los años treinta. Sheikh se implica personalmente con las realidades que conoce, con sus gentes y se vale de la fotografía para atraer la atención del público hacia estos temas, bien sea a través de sus cuidadas publicaciones, de sus exposiciones o a través de su página web.

La fotografía documentalista siempre ha necesitado de la palabra para poder transmitir comprensible y globalmente la realidad que busca transmitir: la claridad del mensaje es fundamental. En el caso de Fazal Sheikh, los textos tienen una gran importancia. Él escribe personalmente el contexto que rodea a las fotografías, indica el lugar, el acontecimiento, los datos históricos, los datos de la persona que retrata. En 1998 empezó a añadir un componente más y empieza a recoger las historias que sus protagonistas le cuentan, las escribe y posteriormente las asocia directamente a los retratos, al rostro del cual parte la narración. No obstante, es precisamente de esta asociación entre imagen y palabra de donde surge el mayor contraste, el espectador se siente agitado al encontrarse frente a bellísimas fotografías que transmiten serenidad y leer las violentas y trágicas historias que  éstas llevan asociadas.

El impacto que deja en el espectador viene dado por el hecho de que su fotografía refleja la dignidad, la entereza y la belleza de sus retratados. Es ante el conjunto de su obra, belleza y dolor, ante el cual el espectador se siente sobrecogido.

Durante los últimos años, las fotografías de Fazal Sheikh han atraído las miradas de los críticos y de los principales museos americanos y europeos. En 2005 recibió dos de los más importantes premios que pueden reconocer el trabajo de un fotógrafo: la MacArthur Fellowship y el Henri Cartier-Bresson Intrantional Grand Prix. Su obra se ha expuesto en instituciones como la Henri Cartier-Bresson Foundation de Paris, el Museum of Contemporary Art en Moscow, The Art Institute of Chicago, el Fotomuseum de Winterthur, el Nederlands Fotomuseums, el Internacional Center of Photography de New York, la Tate Modern de London o el Metropolitan Museum of Art de New York, entre otros.

FUNDACIÓN MAPFRE