Donata y Wim Wenders

Hasta el 13.01.10

©®Donata y Wim Wenders

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Como si fuera la última vez nos muestra la obra fotográfica del director alemán Wim Wenders (Dusseldorf, 1945) y de su esposa Donata (Berlín, 1965), directora de fotografía de sus filmes desde 1995. Las fotos, tomadas a lo largo de los últimos quince años del matrimonio durante los rodajes de las películas de Wenders y sus trabajos de preparación, reproducen dos mundos paralelos pero complementarios: uno en color en el que Wim Wenders retrata sobre todo lugares, y otro en blanco y negro, regido por Donata Wenders y habitado por retratos psicológicos y exploraciones de estados de ánimo.

De forma natural la exposición está dirigida por la idea del viaje y los encuentros inesperados, sucesos que ocurren en los rodajes o durante la búsqueda de localizaciones. Un viaje a la vez físico y mental dedicado a la exploración de lugares y de los seres humanos que los habitan. Las fotos de los Wenders, como sus filmes, logran una atmósfera lírica, casi mística, y abordan sus obsesiones: ansiedad, amor, alienación y falta de comunicación.

La muestra arranca en 1995, cuando Donata Wenders comienza a trabajar como directora de fotografía de Wim Wenders; y se divide en seis secciones correspondientes a sus últimas seis películas: Mas allá de las nubes, End of Violence, Million Dollar Hotel, Buena Vista, Don’t come Knocking y Palermo Shooting.

Comprende 123 fotografías que conllevan además un recorrido por muchos rostros de los grandes del cine: Dennis Hopper, Jessica Lange, Sam Shepard, Andie McDowell, Bill Pullman, Marcelo Mastronianni, Jeanne Moreau, Isabella Rosselini, John Malkovich, Sophie Marceau, Irène Jacob, Vincent Pérez, Milla Jovovich o Inés Sastre.

De alguna manera, la exposición nos acerca a la personal forma de interpretar la idea del “momento decisivo” de Henri Cartier-Bresson. Como si fuera la última vez, explica la comisaria de la exposición, Cristina Carrillo de Albornoz, es una frase que Nicholas Ray les repetía a sus actores: “incluso si estáis pidiendo fuego para el cigarrillo… es absolutamente necesario que lo hagáis como si fuera la ultima vez”, y que quedó impresa en la mente de Wenders: “La fotografía es el fin del mundo, de las cosas. Cuando tomo una fotografía sé que será la primera y la última vez que veré esa cosa que capte en la cámara”.

El director alemán nacido en Dusseldorf en 1945, está considerado como uno de los tres arquitectos principales del New German Cinema de los años 70, junto a Rainer Werner Fassbinder y Werner Herzog. Aunque estemos ante una muestra de su obra fotográfica, resulta imposible obviar su fama como director de cine. Por ello, en paralelo a la exposición, el Área de Talleres y Didáctica del CBA desarrollará en enero un curso teórico en el que distintos expertos examinarán los más variados aspectos de la vida y obra de Wim Wenders. El curso coincidirá con un ciclo monográfico de Wim Wenders en el Cine Estudio del CBA.

Wim Wenders sobre la fotografía

La fotografía es el fin del mundo, de las cosas. Cuando tomo una fotografía sé que será la primera y la última vez que veré esa cosa que capte en la cámara. Y, a la inversa, el hecho mismo de que haya una fotografía, prueba que el mundo continúa…Cada fotografía es un gran deseo de mirar algo y guardarlo. Hacer una fotografía es observar algo antes de que desaparezca… Para mí la fotografía es un modo de exploración, un viaje. Se parece un poco a un coche o un avión que te llevan a algún sitio. Una cámara te lleva a un lugar. Sobre todo, crea la posibilidad de detenerte y apreciar las cosas adecuadamente…Fotografío lugares, no tanto personas… Llegas a un lugar, un pueblo, por ejemplo, te detienes, y sientes una especie de emoción, incluso antes de encontrarte con lo que vas a fotografiar. Sientes algo en ese lugar: hay algo en la luz, una atmósfera especial. Mis fotografías a menudo están relacionadas con cierta textura superficial del paisaje y de las casas.

Un apunte sobre mi trabajo fotográfico. Donata Wenders

El fundamento de mi trabajo fotográfico es el respeto y el amor por las personas a las que fotografío, sin importar lo mucho o lo poco que las conozca… «Conecto» y tengo el deseo de hacer una fotografía cuando veo cierta «actitud en el corazón» mostrada a través de un gesto, una expresión en el rostro, el lenguaje corporal o la postura y la apariencia… siempre me fascina observar la prueba frágil y efímera del viaje en el que todos estamos embarcados… En mi obra aparecen más mujeres retratadas por la única razón de que, a menudo, son más «transparentes» que los hombres. Tienden a revelar más de sí mismas, mientras que los hombres prefieren ocultar su interior. (Pero como toda regla, también esta queda confirmada por sus excepciones…)…Soy estrictamente una observadora; no «dirijo» a nadie, y no creo o impongo situaciones o posturas especiales. Siempre trabajo con la luz y el espacio existentes. De esta forma, percibo toda buena fotografía como un regalo que con gratitud se nos ofrece tanto a mí, como fotógrafa, como a la persona que está delante de la lente.

La mirada de Wenders. Isabel Coixet

Creo que la mirada de un fotógrafo tiene mucho que ver con sus ojos. Los ojos de Wim Wenders se agazapan tras unas gastadas gafas de pasta, soñadores, curiosos, tiernos, ávidos de desafíos y perennemente hambrientos de nuevos paisajes. Pocas personas he conocido con la curiosidad inmensa de Wim y a las que pueda aplicárseles de manera más auténtica aquello de que “nada humano le es ajeno”: su obra en todas las disciplinas es el testimonio vivo que da sentido a esa frase.

Los filmes, ensayos, poesías, documentales y fotografías que a lo largo de su vida ha realizado constituyen una compleja y completa vuelta al mundo…Las fotos de Wim Wenders son una prolongación y un complemento de su trabajo como director cinematográfico.

Círculo de Bellas Artes – Madrid

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