Anahí Navarro

Entrevista relizada por Julieta E. de Zulueta a Anahí Navarro en el transcurso de Bodaf Madrid.
©Anahí Navarro

©Anahí Navarro

Melancólica y de aspecto dulce, Anahí da la sensación de estar siempre mirando al suelo, cuando en realidad su atención está puesta en su interior, buscando la conexión consigo misma, cogiendo fuerzas para el siguiente paso en su vida y su carrera.
El éxito le está obligando a replantearse el método de trabajo. Su marido le anima a abrir nuevas puertas y a buscar un compañero para que le ayude con la posproducción porque su verdadero trabajo no es estar frente al ordenador, sino fuera, con su cámara en mano, desvelando el amor.
Es fotógrafa de bodas y es ahí donde consigue imágenes cargadas de ternura y cariño.
Pero hay una disciplina donde tambien es una maestra: el arte de la fotografía de “boudoir”. Cuando está a solas con su cámara y una mujer, las imágenes que consigue se quedan en la memoria para siempre. Desprenden sensualidad y a su vez, elegancia. Nos trae a la memoria ese blanco y negro de laboratorio con grano, que aún echamos de menos.
Anahí reconoce y respeta al ser que tiene frente a ella.
Domina la luz natural y consigue unos desenfoques que anuncian que es una de esas personas que saben mirar más allá y que no se le escapan  los detalles.
Sabe reconocer y respetar a las personas con las que se cruza en la vida, y ese respeto a la luz y al Ser la definen como Persona y como Fotógrafa.

¿Cuál es el siguiente paso?  

Decidirme a coger un trabajador conmigo. Mi marido me anima, pero yo no termino de decidirme. No sé delegar todavía. Atacar más mercado y salir a lugares más grandes.
¿Cómo percibes tu trabajo hoy por hoy?
Siento que no tengo tiempo libre, tiempo para mi. Tengo la playa a 20 minutos de casa, me encanta ir con mis perros, es como meditar. Pero he estado mucho tiempo sin poder ir.
Tengo tanto trabajo y me siento tan abrumada que no tengo tiempo para hacer fotos a mi familia.
¿Cómo son los clientes americanos frente a los españoles?
Los americanos reconocen mejor el talento y entienden todo lo que conlleva llegar a esa calidad en el trabajo fotográfico. Entienden que hay una historia detrás.
Mucha gente me llama porque me he hecho un nombre, pero quiero ir seleccionando a mis clientes hasta quedarme con los que de verdad o valoren.
Honestamente,¿ si pudieras hacer sólo lo que quieras, con qué parte del trabajo te quedarías?
Haría sólo las fotos de pareja, Boduoir, me encanta. Luz natural, porque la artificial nunca llega a ser tan sutil y tan bello.
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