Lourdes Basolí

En Venezuela la vida tiene el precio de una bala”

©Lurdes Basolí

©Lurdes Basolí

La fotógrafa ganadora del Premio Inge Morarh de la Magnum Foundation, Lourdes Basolí, impartirá mañana una conferencia-proyección en la que mostrará  su mirada personal sobre la violencia que azota a la ciudad de Caracas o las huellas del accidente de Chernobil, en el Centro  Puertas de Castilla.

El Invernadero 2011 continúa su andadura con la conferencia-proyección de la fotógrafa catalana Lurdes Basolí (Barcelona, 1981), que ganó en 2010 el Premio Inge Morah de Magnum Foundation, lo que constituye el reconocimiento a la mejor fotoperiodista joven del año. Este galardón se  añade a una importante lista: beca Fotopress’09 de la Fundación la Caixa (cuya exposición podemos contemplar en el MUBAM actualmente), beca Clic’08 de la Generalitat Catalana, beca del Festival de Fotoperiodismo de Albarracín 2007, beca del Festival de Fotoperiodismo de Gijón 2005, y finalista en Descubrimientos’08 de PhotoEspaña.

 Esta autora  desarrolla su trabajo en el ámbito documental, y su reportaje más conocido es Caracas, la sucursal del cielo en el que nos muestra, con su desgarrador blanco y negro, la muerte cotidiana en los suburbios que rodean la capital venezolana. Ella lo describe así: “En Venezuela la vida tiene el precio de una bala. Caracas, la capital, es la ciudad más violenta de América Latina. Nacer en uno de sus barrios es lo más cerca que se puede nacer de la muerte. El azar marca la vida de los jóvenes que no llegan a cumplir veinte años“.

 Basolí aborda diferentes situaciones y emociones: la vida y la muerte, el miedo, la impotencia, la ira, la resignación, la desolación, el dolor, etc., centrando su trabajo principalmente en las víctimas, como las madres, hermanas y hermanos, esposas, hijos e hijas, y los heridos. Para completarlo se centra en los victimarios (los que causan la muerte o lesiones), esos niños jóvenes de los ranchitos con un futuro roto, condenados a matar y morir. Son las víctimas de la sociedad en la que nacieron y que provoca sus propias víctimas. Se encuentran en una espiral de violencia, son parte de una guerra sin nombre.

 La fotógrafa también nos presentará otros trabajos como Fantasmas de Chernobil, sobre las huellas del accidente nuclear que sufrió esta ciudad ucraniana, o Sueños de princesas que muestra las celebraciones de los 15 años en la Cuba actual. Además, nos hablará de cómo sus trabajos fotoperiodísticos la han hecho evolucionar hacia una mirada más íntima, lo que ella explica como “El poder de la cámara en las manos para construir nuestro mundo“.

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