“If you’re going through hell, keep going”

Rui Calçada Bastos
“If you’re going through hell, keep going”

©®Rui Calçada bastos. Untitled (2011) C-Print premium Luster Photo paper. 150.5x121 cm. Edition of 3 + 1 P.A.

Inauguración: Jueves 19 de Enero a partir de las 20:00 hrs
La exposición del 19 de Enero al 24 de Febrero de 2012

DAVID BARRO: RUI CALÇADA BASTOS. OTRA JUGADA DE DADOS.
If you’re going through hell, keep going. Rui Calçada Bastos inquieta desde lo próximo, sugiriendo los límites, definiendo la imagen. El paseo por la realidad se matiza en sus obras y resuena como el eco de una mirada en el espejo. Todo ocurre ante nuestros ojos pero el tiempo dilata la escena, transforma el espacio. En este caso, una fotografía y dos vídeos se ofrecen como estructura y elementos estructuradores al tiempo, una vez que el espectador organiza y es organizado por los códigos que le son familiares para darles sentido. Aunque resulta imposible desentrañar la totalidad de la historia. Es como si cada imagen arrastrara una amenaza, un misterio. Aún cuando invita a continuar.

Por un lado, un camino truncado nos sitúa ante el final de una carretera en el medio de un desierto o, tal vez, de un desierto en el medio de una carretera. La inseguridad deriva de la incertidumbre del motivo, de la poesía de lo no concluso. Porque en su trabajo el presente siempre ha estado suspendido. Únicamente el pasado abandona ese estado de equilibrio inestable y se muestra como algo seguro. Lo advertimos en trabajos anteriores como All I Had, donde documenta los objetos de su taller empaquetados, su pasado; o en Studio Accident, donde el presente de ese pasado se derrumba en presencia del artista, que parece asumirlo con la naturalidad de lo irreversible. O más aún cuando pasea con una maleta cubierta por espejos que fragmentan la realidad (The mirror suitcase man), remarcando la idea de viaje hacia un futuro virtual y desconocido que solo existe en potencia y no en acto.

Pero Rui Calçada Bastos siempre ofrece pistas, pequeñas revelaciones al alcance del espectador atento. En sus obras, un pequeño detalle resulta suficiente para desencadenar una narrativa menos ambigua de lo que puede parecer. El ritmo, siempre tenso, tiene mucho que ver con lo cinematográfico. Aún cuando la mirada está ausente semeja resonar como un eco cómplice. Algo tiene lugar, sucede. El espectador se conduce, se dirige. Los gestos se configuran esenciales, devienen pensamiento.  Más que nunca, resulta clave la recepción de la imagen, que nunca parece la misma imagen, aunque lo sea. Porque Rui Calçada Bastos maneja el mecanismo de cada tiempo y también de las capacidades de medios tan diversos como el dibujo, la fotografía o el vídeo. Pero también el humor, como cuando muestra sus propios tics nerviosos en un vídeo y unos dibujos. El título de ese gag en dos tiempos resulta revelador: Self portrait while thinking. Otra vez lo incontrolable y el desdoblamiento, pero también esa relación con el pensamiento que distancia al espectador de esa realidad, preguntándose qué está pasando.

Son, definitivamente, maneras de volver sobre comportamientos propios del cine. Porque la fotografía de Rui Calçada Bastos tiene mucho que ver con esa suerte de movimiento enmarcado. En lo estático es la mirada la que aplica la temporalidad sobre la superficie de la obra, el barrido en busca de esa estructura perdida. En lo supuestamente dinámico, como en el vídeo de los personajes que caminan en una especie de banda de Moebius, el  paisaje móvil es a la vez un viaje inmóvil. Y la misteriosa imagen nos mantiene más que nunca fijos ante la pantalla.

En este sentido, no deja de ser curioso que una de las primeras obras que presentó -Ten years looking forward to see you-, a finales de los noventa, ya guardara esa suerte de distanciamiento; en aquel caso reuniendo todas las miradas de todas las personas que miraron directamente a su cámara en el período de diez años para exponerlas en dos proyecciones que diferenciaban sus conocidos de quienes lo son, jugando con la complicidad y el y la distancia a la hora de observar.

Como dejó claro Mallarmé, en Rui Calçada Bastos todo pensamiento emite una jugada de dados. Y esa poética del azar, de la inestabilidad que emerge de una falta de respuestas que advertimos en sus trabajos más recientes, ya dominaba el ritmo tenso  y en blanco y negro de sus primeros trabajos como Quadrifoglio o Casting Thoughts, o más tarde The mirror suitcase man. Todavía desconocemos el mensaje de la carta que nos entrega Rui Calçada Bastos desde obras como Rendez-vous. Ni lo que el artista observa tras la mirilla de la puerta de O caso. Es como si el artista se viese atrapado y tratase al tiempo de atraparnos como espectadores en aquella red que describió Musil en su primera novela, una red que sostiene a la otra y en la que es imposible discernir dónde se encuentra la primera red que sostiene todo. Porque la obra de Rui Calçada Bastos nace de una renuncia que podríamos situar en Handke: la renuncia al desarrollo de la trama, a la precipitación de la tragedia. Como en la citada banda de Moebius, los personajes caminan encapuchados o con un rostro que no acertamos a adivinar. Pero siempre siguen adelante. Como esos coches que pasan por una autopista por la noche, enfatizados por unas frases descontextualizadas de conocidos serial killers. Al fin y al cabo, todo había sido dicho ya al principio, pero como nadie escucha, hay que volver a empezar: If you’re going through hell, keep going.

Rui Calçada Bastos (1971 Lisboa, Portugal) estudió Bellas Artes en  de Oporto y Lisboa y un curso de artes visuales avanzadas en ARCO, Lisboa. Trabaja y vive en Berlín. Ha recibido numerosas becas y premios como artista en residencia en Cité International des Arts in Paris (2002), artista en residencia en Kunstlerhaus Bethanien en Berlin (2003), Arbeitsstipendium der Senatsverweltung fur Wissenchaft, Forschung und Kultur en Berlin (2004), nominado para União Latina Prize in Portugal (2005), beca Marcelino Botin grant (2006). En 2011 obtuvo una residencia en Villa Aurora en Los Angeles (EEUU) y ganó el premio Macao International Video Festival. Su trabajo ha sido exhibido en Gagosian Gallery, Fundacion Colectania in Barcelona , Centro de Arte Moderna José Azeredo Perdigão, Centro de Artes Helio Oiticica, Temporare Kunsthalle,  Telavive Bienal, Centro Cultural de Espana, Museé d´Art Contemporain de Nimes, LOOP Art Fair, Barcelona,  Fundacion Marcelino Botin, Tate Modern and Bergen Kunsthall, entre otros. Su obra forma parte de numerosas colecciones como Fundação Calouste Gulbenkian, Lisboa; NBK, Neuer Berliner Kunstverein, Berlin; CGAC, Centro Galego de Arte Contemporánea; España; Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria, Santander; Instituto Valenciano de Arte Moderna (IVAM), Valencia, Spain; Centro de Artes Visuais de Coimbra, Portugal ; Museu de Arte Contemporânea dos Açores, Portugal además de numerosas colecciones privadas.

http://www.ruicalcadabastos.com

Galería José Robles
C/ Belén nº 2
28004 – Madrid

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