José Miguel de Miguel

La alegría de vivir. José Miguel de Miguel

La alegría de vivir, José Miguel de Miguel.

Del 10 de Mayo al 17 de Junio

LLOTJA DEL CÀNEM – SEU DE LA CIUTAT DE LA UJI, CASTELLÓN

La alegría de vivir.
José Miguel de Miguel

José Miguel de Miguel (1916, Cartagena – Valencia 1988) es el prototipo de fotógrafo aficionado de posguerra: buen conocedor de la técnica, finísimo positivador y asiduo de la Agrupación Fotográfica de Valencia. Con esta trayectoria se podría esperar de él una obra plagada de tópicos o una obsesión por realizar aquellas fotos preciosistas que ganaban los concursos. Y aunque es innegable que se volcó en este ámbito y obtuvo los mejores reconocimientos de la época, tuvo una virtud personal y creativa que imprime un carácter extraordinario a toda su obra: un innato sentido del humor.

Un humor ingenuo y vitalista que recorre toda su obra: es el caso de sus magistrales puestas en escenas casi cinematográficas (Iniciación, 1959), que está a menudo en el filo de lo exagerado sin atreverse a sobrepasarlo (Retrato de una boda, 1967). Sus tomas  desprenden una perfección exagerada fruto de la construcción de las composiciones: su hijo, mujer y amigos colaboraron para recrear unas tomasredondas que añaden un  punto de modernidad y distancia a una obra que en otros autores rozarían el cliché. Convive con ese humor cándido una mirada socarrona que se resume magistralmente en los títulos de fotografías como Últimos refugios, 1968, Perrerías, 1954 o Tribuna preferente, 1958,en los que da cuenta de una elocuencia que va mucho más allá de meros pies de foto.

Otro de sus grandes focos de atención fue el reportaje a la manera del instante decisivo que practicó con una mirada bienintencionada, pero a la vez crítica, hacia la realidad de su época. Curiosamente, el posicionamiento desde su mentalidad burguesa nos transmite una mirada de los años cincuenta y sesenta complementaria a la de sus fotógrafos contemporáneos, mucho más críticos y conscientes de los movimientos de renovación fotográfica. En esta línea tiene imágenes contundentes como La alegría de vivir, 1966, que da título a esta exposición, junto a infinidad de fotografías de niños, a los que dedicó siempre una atención especial, o los recurrentes contrastes entre los pequeños y los adultos (Imitación, 1970 ).

La obra de este fotógrafo nacido en Cartagena pero afincado en Valencia, no olvida algunos rincones de su tierra de origen y nos devuelve una valiosa mirada que ahora reconocemos como la de un clásico de nuestra fotografía contemporánea.

Más info: http://www.imaginaria.info/

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