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Fotografías
Del 3 de diciembre de 2008 – 16 de febrero de 2009
Esta es la primera exposición retrospectiva que se va a organizar sobre la obra fotográfica de Zoe Leonard
(Liberty, Nueva York, 1961). Organizada originalmente por el Fotomuseum Winterthur, será comisariada en el Museo Reina Sofía por Lynne Cooke. La muestra pretende, a través de las 160 obras que la componen, ofrecer una representativa selección del trabajo fotográfico de la artista desde los años 70 hasta la fecha, incluyendo su última y nueva obra Analogue, que mostró en la Documenta 12 de Kassel 2007.
Durante sus primeros 20 años como fotógrafa, Zoe Leonard realizó sus fotografías únicamente en blanco y
negro, huyendo de los grandes formatos que tanto se extendieron en la fotografía de los años 90. El proceso fotográfico está siempre presente en su obra y es que, para la artista, es importante que el resultado sean fotografías y que el espectador las perciba como tal.
Zoe Leonard trabaja generalmente con imágenes durante mucho tiempo, copiándolas en distintos tamaños y papeles, probando diferentes productos químicos y exposiciones hasta que encuentra la impresión final. Nunca las retoca y mantiene las imperfecciones que el proceso fotográfico pueda producir. Todas sus fotos mantienen en la impresión un reborde negro enmarcando y envolviendo lo que se ve, definiéndolo como un fragmento de la realidad y la totalidad de lo que se ha fotografiado. Para Leonard la invención y la imaginación no forman parte de su obra, sino que son el recuerdo y la observación precisa y la fotografía es intrínseca a la observación. Es estar en el presente y tener una inequívoca perspectiva sobre él, sobre el mundo que le rodea. Los temas que trata, como ella misma define, son “los que le mueven”: cascadas, el océano, cosas que sobrecogen a la artista… Otras veces son evidencias de nuestra cultura: cosas que le asustan, le disgustan, o le enojan. Sus primeras fotografías reflejaban sobre todo paisajes, pero la crisis del SIDA le llevó a implicarse en movimientos activistas que le condujeron hacia otra dirección, aunque no de una manera obvia.
Museo Nacional de Arte Reina Sofia – Calle Santa Isabel, 52. Madrid 28012
Biografía
Eugène Atget, nace en Libourne (Francia) el 12 de Febrero de 1857. Aún joven, viaja a Uruguay: quiere ser marino, profesión que deshecha al poco tiempo. Forma parte de una compañía ambulante de teatro. No le encargan los papeles principales, debido a su no muy agradecido físico y a su fuerte acento regional. Otra vez en París intenta ser pintor, pero de nuevo no tiene suerte.
Se convierte en fotógrafo que suministra material a los pintores de estudio de la época, los cuales incorporan a sus cuadros los detalles, flores, objetos y árboles que registra con su cámara. Él considera sus fotografías como documentos para artistas.
También trabaja para ciertos organismos oficiales como la Comisión del Viejo París y la Biblioteca Histórica de la Villa de París, para los que realiza diferentes series: París pintoresco 1898-1900, El viejo París 1898, El arte en el viejo París 1900, La topografía del viejo París 1901, París Pintoresco 1910.
Utiliza una cámara de fuelle con placas de vidrio de 18 x 24 cm. con el objetivo desplazado, para evitar que las verticales se distorsionen, lo que provoca la aparición de bordes negros en la parte superior de sus fotografías.
La cámara que utiliza pesa unos 20 Kgs. y aunque ya existían los negativos flexibles, él nunca los utiliza.
Viaja en autobús o en metro. En un cuaderno suyo que se conserva, figuran las direcciones de sus clientes con la parada de metro más próxima.
Sus fotografías están realizadas a primeras horas de la mañana (se le solicitaba que no aparecieran personas) ya que el interés oficial se orienta hacia los monumentos históricos.
Recorre uno a uno los diferentes barrios de París. Amplía su objetivo de reflejar los monumentos históricos a todo edificio o lugar que le despierta interés. No está interesado en el Gran París de Hausmann, él está interesado en el París que cambia constantemente. Realiza una cantidad ingente de fotografías desde 1898 hasta 1925, año de su muerte. Al final de su vida se sugestiona con el París que está desapareciendo, hay textos en sus fotografías que indican la próxima desaparición de los elementos que figuran en las mismas.
Debido a un cúmulo de circunstancias, sus fotografías analizadas hoy reflejan algo que es posible que él ignorase en el momento de realizarlas: Un París que ya no existe, la ausencia de personas o más bien la presencia fantasmal de las mismas. Sus fotografías no tratan de representar ningún acontecimiento, sino que son visión frontal, una mirada fría y aséptica del objeto de la fotografía tal y como es.
Este conjunto de elementos hoy nos transmiten una sensación de nostalgia y de drama, próxima a mensajes sugeridos por otros artistas nada ingenuos como puede ser Giorgio de Chirico.
Este análisis de sus fotografías fué ya realizado en su tiempo por fotógrafos como Berenice Abbott y Man Ray a los que conoció. Man Ray le presenta a los surrealistas. Le proponen publicar alguna foto en el número de Junio de 1926 de la revista La Revolución Surrealista (Corset de 1912). Atget dice: no incluyan mi nombre. Las fotos que tomo son simples documentos. La posición política y moral de los surralistas no interesa a Atget.
En 1968 el MOMA de Nueva York adquiere 10.000 de sus negativos. ¿Son las fotografías de Atget meros documentos o es arte? El trabajo de Atget trasciende a su creador.
Ha inventado la moderna fotografía.
Fuente: http://www.elangelcaido.org/fotografos/atget/atget.html
©®Antono Cánovas del Castillo KAUKAK 1.900 – “Esplendor y Ocaso”
La Real Sociedad Fotográfica (RSF), es una asociación sin ánimo de lucro, cuyos objetivos son la difusión y promoción de la fotografía como medio de expresión artística. Nuestra fuente de financiación son las cuotas de los socios y las subvenciones y patrocinios.
Es una sociedad abierta a todos los amantes de la fotografía, ya sean fotógrafos profesionales, aficionados o curiosos en general y a la colaboración con personas u organizaciones que compartan nuestros objetivos y se interesen por actuar en favor del reconocimiento y la difusión de la fotografía y los fotógrafos.
Las actividades están orientadas a estos fines y tratamos de conseguir la implicación de socios y no socios en las diferentes actividades, en la idea de que la mejor forma de aprender, evolucionar y mejorar nuestra fotografía es mostrando y contrastando nuestro trabajo con el de otros fotógrafos, intercambiando conocimientos y opiniones. La experiencia, conocimiento y calidad técnica y artística de muchos de nuestros socios son, en este intercambio, un indudable valor añadido.
La Real Sociedad Fotográfica cuenta con más de un siglo de vida. Su origen data de 1899, forma parte de la historia de España y ha sido testigo de los acontecimientos políticos más importantes que marcaron el rumbo de nuestra sociedad, y por tanto de nuestra cultura: la caída de una monarquía, la llegada de una dictadura, la proclamación de una república, una trágica guerra civil, otra dictadura y la consecución de una democracia que nos ha modernizado y europeizado permitiéndonos revitalizar nuestros lazos con los países hispanoamericanos y sus culturas.
Durante este siglo de existencia, la RSF, con los altibajos propios de una sociedad tan veterana, ha manifestado, gracias a sus socios, una personalidad dinámica y versátil, con vocación de adaptarse a los tiempos y ser una sociedad moderna, abierta y plural donde tengan cabida fotógrafos de todo tipo de tendencias y procedencias.
Historia
El 15 de Diciembre de 1899 se constituye la Sociedad Fotográfica de Madrid bajo la presidencia de Don Manuel Suarez Espada y la vicepresidencia de Don Antonio Cánovas, conocido más adelante como “Kaulak”, sobrino del ilustre político Don Antonio Cánovas del Castillo. Fué presidente honorario Don Santiago Ramón y Cajal. La Sociedad tenía 55 socios procedentes todos ellos de la aristocracia y alta burguesía. Pocos meses después de su fundación, la sociedad acudía a la Exposición Universal de París y un año mas tarde, en 1901, a la Exposición Nacional inaugurada por S. M. el rey D. Alfonso XIII que en 1907 la concedería el título de Real y el derecho a utilizar la corona real en su escudo, honor que compartiría con su homóloga la Royal Photographic Society of London. Tras Madrid, vendrían la Sociedad Fotográfica de Zaragoza (Mayo de 1923), la Agrupació Fotogràfica de Catalunya (Junio de 1923) y el Photo-Club en Valencia (1928).
El nuevo arte fotográfico, hijo de la ciencia y del progreso, no despertó en su nacimiento gran interés entre las instituciones españolas. Pese a esta falta de entusiasmo “oficial”, el número de aficionados y profesionales de la nueva técnica, además de prometedor negocio, creció rápidamente gracias a dos hechos fundamentales, el primero de ellos, la entusiasta afición que manifestó nada menos que la familia real, abanderada por la figura de Isabel II que encontró en la fotografía la mejor propaganda de su labor como gobernanta además de poner de moda dicha afición entre el resto de la clase aristócrata y alta burguesía, y el segundo, la contribución doble que mas tarde la Real Sociedad Fotográfica realizó, artística con la celebración de los primeros y únicos Salones Internacionales de Fotografía celebrados en España, y teórico-práctica divulgando sus procedimientos, técnicas, productos y novedades a través de la publicación desde el año 1901 de la revista La Fotografía, una de las de mas larga existencia hasta 1914 bajo la dirección de Kaulak, quien poco tardaría en convertirse en todo un emblema para el desarrollo de la fotografía en España con su trabajo en la Real y por su más que rentable faceta como fotógrafo profesional de la burguesía.
A lo largo de la década de los años 20, se producen importantes acontecimiento artísticos. Mueren Antoni Gaudí (1926) y Modigliani (1920), nace el surrealismo (1924), Dalí cautiva a los parisinos y las letras españolas sufren la irreparable pérdida del literato Don Benito Pérez Galdós (1843-1920). Mientras, la fotografía española se dispone a vivir una de sus épocas más fructíferas y duraderas al adscribirse, con retraso respecto a Europa dadas las circunstancias derivadas de la ya consabida crisis de la Restauración, a la corriente del Pictorialismo. Desde el seno de la Real Sociedad Fotográfica y la celebración de sus salones y concursos esta corriente se verá enriquecida con el trabajo amateur de algunos de sus socios como fueron Carlos Íñigo, Oliva y Denis, Gerardo Bustillo, el Conde de Manila o Baltasar Hernández Briz. De forma paralela, el famoso Kaulak contraatacaba este estallido pictorialista protagonizado por la elíte artística amateur despreocupada por los beneficios que reporta la nueva ciencia, con una fotografía profesional basada en el retrato “comercial” engordando su fortuna y simpatizando con los deseos y vanidades de una burguesía cada vez más rica y poderosa.
Esta corriente en su versión tardío-pictorialista permanecería en España hasta los años 40 ajena a los cambios socio-políticos que se estaban sucediendo, recordemos la dictadura militar de Primo de Rivera, la proclamación de la II República y el fatídico desenlace que vestiría de negro a España durante tres largos años, desde el 36 al 39, que fue la Guerra Civil y que irónicamente proporcionaría dos de los hitos artísticos del siglo, por un lado la imagen del soldado republicano abatido por los tiros franquistas (1936) del magnífico Robert Capa, y por otro, el “Guernica” (1937) de Pablo Ruiz Picasso. La Real a través de artistas nacionales como el Conde de la Ventosa, Eduardo Susanna, José Tinoco, Francisco Andrada, José Lozano, el Marqués de Sta. Mª, José Loigorry y del internacional José Ortiz Echagüe contribuyeron con sus sellos personales a la perpetuación de una corriente cada vez más distante del aire que respiraba el arte en Europa y Estados Unidos desde la llegada del Arte Abstracto (Exposición en el Whitney de New York, 1935) y la consolidación del Surrealismo (Exposición Internacional de Surrealismo, París 1938).

Con la llegada de la dictadura franquista, la sociedad española inaugura una etapa de aislamiento en general que afectará de forma muy especial a las distintas manifestaciones artísticas incluida la fotografía. Pese a ello, en la Real la actividad cultural continúa y en el año 1944 se publica la revista Sombras, órgano difusor de la Real y predecesora de Arte Fotográfico en la que participaron regularmente Eduardo Susanna, Diego Gálvez y José Tinoco, y de forma excepcional Leonard Misonne y J. Ortiz Echagüe.
Pero sin lugar a dudas, la mayor aportación que realiza la Real a la historia de la fotografía no sólo española sino también internacional se produce desde mediados de los 50 hasta finales de los 70. Esta etapa coincide con el aperturismo que experimenta España y que le permite salir del ostracismo en que se encontraba y empezar a despegar económica y socialmente. La fotografía pictorialista se torna trasnochada y se impone a imitación de las corrientes internacionales el Neorrealismo , conectando fundamentalmente con su versión italiana. Será este el período más significativo en la historia de la Real Sociedad Fotográfica marcado por la innovación que en el campo de la fotografía social protagonizan algunos de sus integrantes que motivados por las mismas inquietudes artísticas crearán el grupo fotográfico “La Palangana” (1957). En un primer momento este grupo estará integrado por Gabriel Cualladó, Francisco Ontañón, Rubio Camín, Leonardo Cantero y Francisco Gómez. Después, se incorporarían Gerardo Vielba, presidente de la Real desde 1964 hasta 1992, Fernando Gordillo, Juan Dolcet Santos y Ramón Masats. Este grupo será el origen de la famosa formación posteriormente denominada Escuela de Madrid.
Tras el fallecimiento de Franco en 1975 se instaura en España un nuevo régimen democrático. Se respiran nuevos aires de modernidad y de vanguardia que cristalizan con la publicación de Nueva Lente (1971) en el que fueron activos varios artistas de la Real como Miguel Oriola, Elías Dolcet, Jorge Rueda que fue miembro de la Junta Directiva o Cristina y Marigra García Rodero. Nueva Lente inaugura un nuevo espíritu fotográfico revolucionario teniendo cabida todo tipo de progresismos y ambigüedades.

Desde la década de los 90, la fotografía ha adquirido de forma irrevocable el reconocimiento unánime de Arte con mayúsculas. Aparece asimismo un interés institucional, académico e histórico por la evolución de este lenguaje en España y su capacidad para documentar una época. Se procede a recuperar nuestra memoria colectiva a través de las imágenes, cabe destacar en este sentido el trabajo de Publio López-Mondéjar y se multiplican las exposiciones monográficas dedicadas a los grandes fotógrafos españoles con reconocimiento internacional y nacional, este será el caso de Cristina García Rodero. En resumen, la última década del siglo se caracteriza por el afán de recuperar nuestra historia e identidad y para ello estamos llevando a cabo una recuperación y catalogación de archivos fotográficos y artistas que resumen nada menos que 161 años de nuestra historia de la que gracias a instituciones como la Real y a su labor de recuperación y conservación pueden divulgarse como se merecen. Esperamos que en un futuro no muy lejano podamos dar una muestra de dicho archivo en las páginas de esta Web.
Mónica Carabias Álvaro
Real Sociedad Fotográfica
Calle de los Tres Peces 2
28012 – Madrid
Apartado de Correos nº 7.238
Teléfono: 91 5397579
Horario : de lunes a viernes de 18:30 a 21:30
Del 6 al 26 de Noviembre hemos podido disfrutar de las conferencias del V encuentro fotográfico de Gijón 2008.
La fotografía nos invita de nuevo a reflexionar sobre las imágenes de grandes fotógrafos que convierten lo cotidiano en exótico; lo inapercibido, en esencial; que captan la fuerza y la belleza de una mirada… Su composición fotográfica, crear y transformar con la luz, en un instante, en un espacio… Rasgos dispares que
los hacen propietarios de un estilo único.
Compartirán sus proyectos y su visión de la creación fotográfica, mediante el coloquio, con todos aquellos que seguimos apoyando los Encuentros Fotográficos de Gijón.
Esther Maestre Casas
Comisaria de los V Encuentros
Fotográficos Gijón 2008
Fotógrafos de la talla de Ramón Massats, ToniCatany, Encarna Marín o Isabel Muñoz has sido los encargados de sumergirnos en “sus mundos fotográficos” gracias a el ciclo de conferencias.
Ramón Masats (Caldes de Montbui, Barcelona; 1931)
En 1954 ingresó en la Real Sociedad de Fotografía de Cataluña, y se inició en la profesión junto a fotógrafos de la talla de Xavier Miserachs y Ricard Terré. Dos años más tarde recibió el Premio Luis Navarro de Fotografía de Vanguardia. Se instaló en Madrid en 1957; allí comenzó a publicar en la revista Gaceta Ilustrada, lo que le obligó a viajar por toda España. Junto a fotógrafos como Gabriel Cualladó, Gerardo Vielba o Paco Gómez creó el efímero grupo La Palangana, y posteriormente formó parte del grupo Afal, cuyo órgano coordinador fue la revista Afal.
Alternó su labor fotográfica con una creciente dedicación al cine y la televisión, publicando España diversa y coordinando la serie Tauromaquia para tve.
Participó en numerosas exposiciones, entre ellas Fotografía catalana de los 50, dentro del Mes de la Foto, en París (1985) y Cuatro direcciones, en el Museo Reina Sofía de Madrid (1991).
Masats ha colaborado con múltiples revistas y revistas especializadas, y editado diversos libros y catálogos colectivos, como Fotógrafos de la Escuela de Madrid (1988), España diversa (1984) y Ramón Masats. Fotografías, con motivo de la exposición retrospectiva que le dedicó el Círculo de Bellas Artes de Madrid dentro de PHotoEspaña 99.
En el año 2004 se le otorgó el Premio Nacional de Fotografía, del Ministerio de Cultura
Toni Catany (Llucmajor, Mallorca; 1942)
En 1968 publicó sus primeros reportajes sobre Israel y Egipto en la revista Destino, y sobre Baleares en La Vanguardia. A partir de 1979 se dio a conocer internacionalmente con un trabajo fotográfico en el que utilizaba la antigua técnica del calotipo. Desde su primera exposición en 1972, ha realizado más
de ciento cincuenta individuales y otras tantas colectivas en todo el mundo. Es autor de una monografía sobre el fotógrafo Tomás Monserrat (1873-1944). En 1987 Lunwerg publicó Natures Mortes, premiada como el mejor libro fotográfico en la edición de la Primavera Fotográfica de 1988. En los Rencontres Internationales de la Photographie de Arles ganó el Premio del Libro con La meva Mediterrània, premiado por la Generalidad de Cataluña como el mejor libro ilustrado del año. En 1991 el Ministerio de Cultura de Francia le otorgó el título de Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres. En 1994 publicó Somniar deus y Obscura memoria. Los editores europeos premiaron en 1997 su monografía Toni Catany. Fotografies, y obtuvo
el premio al mejor libro ilustrado del año que otorga la Generalidad de Cataluña.
En el 2001, la Generalidad de Cataluña le concedió el Premio Nacional d’Arts Plástiques, y el Ministerio de Educación y Cultura, el Premio Nacional de Fotografía. En el año 2002 publicó: Dels qui escriuen, y el PhotoBolsillo Toni Catany; en el 2003, Record de Llucmajor; en el 2004, Liebana infinita; en el 2006, Venessia, y en el 2007, Visions de Tirant lo Blanc.
Encarna Marín (Sevilla, 1954)
Fotógrafa y profesora de fotografía. Experta universitaria en Artes Visuales: Fotografía y Acción Creativa por la Universidad Miguel Hernández. Colabora en numerosos medios de comunicación, grupos editoriales y diferentes instituciones.
En la actualidad dirige la empresa Living Image, dedicada al tratamiento y la conservación del material fotográfico, así como a impartir cursos.
Ha realizado múltiples exposiciones, tanto individuales como colectivas, en España, los Estados Unidos, Francia y Reino Unido, y su trabajo se encuentra en algunas de las colecciones más importantes de nuestro país, tanto públicas como privadas, como la colección de la Real Sociedad Fotográfica, la del Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, la Fundación Caja San Fernando de Sevilla o las colecciones privadas de Mauricio d’Ors y de Lola Garrido.
Parte de su obra está recogida en el libro Hijos del Momento, publicado por Caja San Fernando con motivo de la exposición del mismo título itinerante por Andalucía.
Isabel Muñoz (Barcelona, 1951)
A los 20 años se trasladó a vivir a Madrid. En 1979 decidió convertir su afición en profesión y se matriculó en Photocentro. Realizó la fotofija en películas como Sal Gorda y Penumbra. De 1982 a 1986 amplió sus estudios en Nueva York. Regresó a Madrid en 1986 e hizo su primera exposición, Toques, en el Instituto Francés; a esta siguieron exposiciones en varias ciudades españolas y, fuera de nuestro país, en los Estados Unidos, Suiza, Turquía, Italia, Francia, Grecia, Suecia y Portugal.
Desde hace veinte años, Isabel Muñoz se dedica a recorrer el mundo intentando compartir sus emociones. Ha abordado temas muy diversos, como el flamenco, el tango y la danza, y realizó trabajos en Cuba, Burkina Faso, Malí, Egipto, Turquía y en el ballet de Víctor Ullate. Ha fotografiado la prostitución en Camboya, la
violencia en Salvador y en Etiopía, las culturas africanas que decoran su cuerpo como forma de expresión. En Irán llevó a cabo sus obras El suhjune y Bám en la memoria. En China dedicó un trabajo a las artes marciales en Shaolin. Con Cuenca en la mirada vuelve a redescubrir la magia del retrato. Siguiendo su interés por el lenguaje corporal, viajó a El Salvador para fotografiar las tribus urbanas y comenzó un trabajo sobre la violencia: Las maras.
Ha recibido premios como la medalla de oro en la Bienal de Alejandría de 1999, el segundo premio en la cuadragésimo tercera edición y el tercer premio en la cuadragésimo octava edición del World Press Photo.
Hasta el 01/03/2009
Organizada por la Fundación “la Caixa” y NBC Photographie (París), esta es la primera gran exposición dedicada a Charlie Chaplin que se lleva a cabo en nuestro país. La exposición reúne en torno a 230 documentos, principalmente fotografías, pósters, material documental y extractos de películas, algunos inéditos. A través de imágenes, la muestra narra la historia de Charlie Chaplin -el actor y la figura pública-, desde la creación del personaje de Charlot hasta el final de su carrera.
Museu d’Història de la Ciutat (Sala d’exposicions – Plaça Institut Vell, 1- GIRONA
Colección de Alcobendas
Reportaje y documento en los fondos de la Colección
Hasta el 14 de Enero de 2009
Cada fotografía puede ser un reportaje. En ocasiones, una sola imagen puede contarnos una historia completa, nos transporta a lugares remotos o nos vacía el estomago con tanta humanidad que no es necesario decir nada más. Las fotografías de esta muestra nos acercan a la España del pasado siglo (Nicolás Muller, Fernando Herráez y Marisa Flórez) y también a conocer formas de vida de otros continentes (Díaz Burgos, José Manuel Navia y Rafael Trobat) pero ante todo, lo que debemos hacer, es disfrutar de cada una de las historias que sus autores intentan contarnos.
Ángel Sanz, Javier Arcenillas, Carlos de Andrés, Ricky Dávila, Juan Manuel Díaz Burgos, Álvaro Felgueroso, Marisa Flórez, Margarita González, Antonio González Guirao, Fernando Herráez, Xurxo Lobato, Marina del Mar, Encarna Marín, Nicolás Muller, José Manuel Navia, Miguel Trillo, Marta Sentís, Rafael Trobat.
C.F.P. “José Luis Garci”. C/ José Hierro, 10. 28100 Alcobendas
Jardín polar
Hasta el 31 de Diciembre.
El 14 de noviembre de 2008, Olga Simón presentará su último trabajo fotográfico Jardín polar, pensado y producido para la galería ASTARTÉ.
“Olga Simón no pertenece al grupo de los artistas que persiguen imágenes de visión rápida y fácil, sino al más reducido de los que se empeñan en recrear un ambiente, una atmósfera, una situación, una búsqueda, implicándose en ella y analizando los resultados. [...] La propuesta es arriesgada: Olga Simón es consciente de haber tomado como motivo de reflexión una experiencia próxima, pero también de haber elegido el lenguaje del arte para presentarla, lo que le lleva a introducir cierta distancia, a enfriar el lado emocional, a medir la escala de cada imagen, el ritmo y la manera como las muestra al espectador.” “Desnudas de artificio, de densidad, convertidas en bloques de hielo, en imágenes encapsuladas, las emociones conforman un jardín polar, un puzzle que podemos
reinventar en cada momento.”
Miguel Fernández-Cid
Olga Simón [Madrid, 1974] está licenciada en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco. Actualmente realiza su tesis doctoral sobre la Fotografía Introspectiva en la Universidad Complutense de Madrid.
En su trayectoria artística destaca la Beca recibida por la Universidad del País Vasco [1996], su exposición individual en la Sala Rekalde Area2 de Bilbao [1997] y el II Premio Thibierge & Comar Awards en París, Francia [2006]. Sus imágenes forman parte de diversos fondos y archivos, destacando entre ellos el Archivo fotográfico Madrid in Memoriam del Ministerio de Cultura de Madrid y el Archivo fotográfico del Musée of Elysée de Lausanne, Suiza.
Galería ASTARTÉ C/ Monte Esquinza, 8. 28010, Madrid.






















